La machosfera no es una ideología: es un negocio. Antes de que su hijo cumpla quince años, los algoritmos ya le habrán servido en bandeja sus primeros videos de fitness, sus primeros gurús de la "superación masculina" y, si el enganche funciona, su primera dosis de misoginia disfrazada de sabiduría. El documental Louis Theroux: Inside the Manosphere lo muestra con una claridad incómoda.

El contexto no es nuevo. Uno de los documentales más vistos en Netflix fue Adolescence, que según Spinoff acumuló 66.3 millones de vistas en 11 días. La miniserie expone el crimen de un joven inglés quien, imbuido de la ideología del "célibe involuntario" (INCEL), mata a una compañera de escuela. Louis Theroux retoma esa línea y la profundiza en un documental de dos horas que vale la pena ver para entender qué está consumiendo la generación de adolescentes en línea, y cómo podríamos anticiparnos al problema.

Theroux no ofrece una definición única de machosfera, sino que nos presenta sus corrientes. Desde mi lectura, este "mundo del macho digital" opera como un ecosistema de creadores de contenido estructurado en torno a cuatro ganchos progresivos. El primero es el fitness: videos de entrenamiento físico que atraen a jóvenes en busca de identidad y pertenencia. El segundo es la superación personal, que promete respuestas a los retos de la transición entre una vida tradicional y una digital. El tercero es la riqueza: imágenes de hombres exitosos rodeados de lujos, autos, fiestas, propiedades y mujeres despampanantes. El cuarto, y más peligroso, es el poder: un cóctel ideológico que va desde el resentimiento contra el Estado, acusado de impedir el desarrollo económico de los hombres, hasta la discriminación racial que reivindica la superioridad del hombre blanco, pasando por la degradación del papel de la mujer, reducida a accesorio sexual, y terminando en teorías de conspiración donde "los judíos" controlan la riqueza mundial.

Para ilustrar estas corrientes, Theroux presenta cuatro arquetipos de influencers: el soltero que vive con su madre, el hombre casado con familia, el que tiene pareja estable, y el soltero radical de ideología musulmana. Lo que los une es que todos han construido un negocio rentable sobre la base de la economía de clics y seguidores que ofrecen las redes sociales.Privilegiando el negocio por encima de su ideología.

Algo que el documental evidencia, aunque sin hacerlo explícito, es que ninguno de estos cuatro influencers parece genuinamente convencido de lo que predica. Theroux los incómoda, los hace dudar, los pone frente a las contradicciones de su propio discurso.

Aunque la ideología de la machosfera carece de coherencia interna y de sustento más allá de ciertos imaginarios de la cultura norteamericana, la famosa "píldora roja" de Matrix, metáfora de despertar a una supuesta verdad oculta sobre el mundo, su impacto es real. Anula las ideas del vínculo de pareja, la familia y el esfuerzo productivo. Se contrapone a los valores de libertad e igualdad y ataca conceptos como la perspectiva de género, el feminismo y la diversidad sexual.

La ideología INCEL representa la corriente más extrema de este ecosistema: comparte la misoginia y el antifeminismo, pero los radicaliza mediante el resentimiento sexual de hombres que se perciben a sí mismos como víctimas de un sistema que los excluye. Los mensajes de la machosfera cuestionan la identidad de sus seguidores, los aíslan y pueden radicalizarlos.

La machosfera prospera porque nadie le ofrece a los jóvenes una narrativa mejor. Mientras eso no cambie, los Theroux seguirán documentando lo que los padres, las escuelas y los gobiernos prefieren no ver.

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