El intento de irrupción violenta en la Rectoría de la UAEMéx deja en evidencia la peligrosa fractura entre las promesas institucionales y la frustración estudiantil respecto a la gratuidad educativa. Si bien la violencia embozada es inaceptable para la convivencia académica, la postura de la rectora Patricia Zarza exige algo más que discursos condenatorios: demanda certidumbre financiera clara y el cumplimiento estricto de los acuerdos sobre las exenciones de pago. Escudarse únicamente en el llamado al diálogo mientras se despliegan fuerzas policiales no resolverá el descontento de fondo; la autoridad universitaria debe transparentar los compromisos pactados y desactivar el conflicto con soluciones reales antes de que la tensión vuelva a paralizar a la Máxima Casa de Estudios mexiquense.

El reto tras los miles de millones
La ambiciosa promesa de invertir 20 mil millones de pesos para sanear las cuencas del Atoyac, Lerma-Santiago y Tula representa un paso necesario para saldar una histórica deuda ambiental que sofoca a millones de mexicanos. El enfoque integral planteado por la presidenta Claudia Sheinbaum —que abarca desde la fiscalización de descargas industriales ilegales hasta la infraestructura de tratamiento a largo plazo— ataca de raíz los factores que convirtieron a estas arterias fluviales en focos de emergencia sanitaria. Sin embargo, el éxito de esta titánica empresa no dependerá únicamente de la magnitud de los recursos anunciados, sino de la capacidad real de las autoridades para clausurar la impunidad de las empresas contaminantes y garantizar la operación continua de las plantas tratadoras; de lo contrario, el megaproyecto correrá el riesgo de diluirse entre intenciones sexenales e inercias de corrupción.

Alivio para la zona oriente
El encendido del Túnel Churubusco-Xochiaca representa una inyección de alivio indispensable para una de las zonas metropolíticas históricamente más vulnerables ante la temporada de lluvias. La inversión coordinada de más de 450 millones de pesos ataca directamente el problema de saturación que por años ha azotado a municipios como Nezahualcóyotl, Chimalhuacán y La Paz. Sin embargo, ante la creciente intensidad de los fenómenos meteorológicos, esta obra no debe verse como un triunfo definitivo, sino como el primer paso de una estrategia integral que requiere mantenimiento constante y educación ambiental para evitar el colapso por basura. El verdadero éxito del Plan Integral para el Oriente dependerá de que la capacidad de desalojo de agua se traduzca en una solución permanente y no en una contención temporal ante el abandono del drenaje profundo.
Síguenos en nuestras redes sociales:
Instagram: @eluniversaledomex, Facebook: El Universal Edomex y X: @Univ_Edomex

























