En la industria musical son pocos, o nulos, los artistas o productores que no quieran ver reflejado su éxito en las listas de popularidad, aquellos charts que deciden quien manda en cierto género a lo largo y ancho del mundo basados en las ventas de algún sencillo o disco.
Y si hablamos de jazz también son pocos los músicos que han logrado colarse a una de ellas debido a su éxito. Uno de estos raros e inusuales casos fue el de The Sidewinder el primer track del disco homónimo que lanzó la Blue Note Records bajo el liderazgo de Lee Morgan en 1965.
A mediados de la década de los '60 el icónico sello neoyorquino vivía una época plena y satisfactoria, llena de éxitos y músicos fabulosos que se unían a sus filas a la menor provocación; uno de ellos fue Lee Morgan un músico joven, prodigio de la trompeta y con un curriculum impecable a sus espaldas, que terminó convirtiéndose en una sensación.
Fue un 21 de diciembre de 1963, en los legendarios estudios del ingeniero Rudy Van Gelder, en Nueva Jersey, que se llevó a cabo la sesión de grabación del álbum The Sidewinder. Ahí se dio cita una sección rítmica de lujo, compuesta por Bob Cranshaw, en el bajo, Billy Higgins en la batería y Barry Harris en el piano, además del saxofonista Joe Henderson, para grabar cinco canciones compuestas en su totalidad por Morgan. Entre ellas se encontraba el track que le da título al álbum, con una aleación de funk, latinboogaloo y R&B que, además, tiene un riff pegadizo, poco característico dentro del jazz.
Así, cuando el disco se lanzó en julio de 1964, se convirtió en un hit: en pocas semanas ya era el más vendido en la historia de la compañía, agotándose la tirada de 4 mil elepés en sólo tres o cuatro días.
A principios de 1965, el álbum alcanzó el puesto número 25 de Billboard y el sencillo, The Sidewinder fue empleado como música de fondo en los promocionales de Chrysler durante la Serie Mundial de béisbol de aquel año. Por si fuera poco, varios shows de la televisión también decidieron emplearlo como cortinilla o tema principal. Como dato curioso debemos mencionar que este hecho sólo había ocurrido en el mundo del jazz con la canción Watermelon Man de Herbie Hancock.
La carrera de Morgan tuvo un final trágico y abrupto cuando fue mortalmente herido de un disparo realizado por Helen Morgan, pareja del músico y manager con quien sostenía una relación tóxica, debido a que, "fue rechazada y humillada frente a las personas que se encontraban en el local". Edward Lee Morgan moría a los 33 años, una mañana de febrero de 1972, a las afueras del Slug's Saloon en Manhattan.
El director sueco Kasper Collin abordó la historia de Morgan y su terrible final, en el documental I Called Him Morgan, donde incluye una entrevista con Helen grabado justo un par de semanas antes de su muerte a mediados de la década de los 90's.
A pesar de haber cometido un acto de tal magnitud, no debemos olvidar el hecho de que Helen se encargó y ayudó al trompetista a superar su adicción a la heroína y así poder continuar con su carrera y alcanzar tal maestría que lo convirtió en uno de los músicos más
reconocidos en la historia del jazz. ¿Habrá valido la pena? Al final, la historia, dicen, la escriben los ganadores.
Síguenos en nuestras redes sociales:
Instagram: @eluniversaledomex, Facebook: El Universal Edomex y X: @Univ_Edomex

























