Valle de México

Cruce de riesgo; don Raúl cumple tres décadas de vigía en las vías de Teoloyucan

El hombre observa el fin de una era en el barrio de Atzacoalco y se prepara para buscar una nueva fuente de ingresos ante en riesgo de perder su trabajo con la operación del Tren México-Querétaro

Cada día, Raúl de 54 años avisa a los conductores cuándo ya no pueden pasar, ante la falta de señalización con semáforo y pluma Foto. Arturo Contreras. El Universal
04/04/2026 |11:11
Arturo Contreras
Reportero de la sección MetrópoliVer perfil

Teoloyucan, Méx.- Raúl Fuentes lleva 35 años en los que ayuda a los automovilistas a cruzar las vías del tren en la avenida Felipe Berriozábal, en el barrio de Atzacoalco, y con las obras de construcción del podría perder su trabajo.

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Fuentes contó que para él es una actividad honrada, ya que, ante la falta de señalización con semáforo y pluma, avisa a los conductores cuándo ya no pueden pasar. Además, ayuda a emparejar el camino de terracería con una pala.

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Habrá que buscar otra chamba, ya hay que ir viendo opciones. Hasta ahora no me han dicho nada sobre que deba dejar este lugar, así que seguiré hasta que ya no se pueda, cuando coloquen la malla y ya no haya cruce de coches y motos"


Raúl Fuentes

A unos metros de su lugar de trabajo, un grupo de obreros trabaja en el proyecto ferroviario con destino a Querétaro.

Don Raúl comenzó como "viene viene" cuando se quedó sin trabajo. En 1991, mientras caminaba sobre la avenida Berriozábal, conoció al señor Manuel, ya fallecido, a quien recuerda como la persona que lo invitó a ayudarle a emparejar el camino para el paso de los vehículos. Fue entonces cuando decidió quedarse ahí para dar vialidad.

En una pequeña cubeta de color naranja recibe las monedas que le dan las personas que transitan por las vías, donde aún pasa el tren de carga. Logra reunir alrededor de 200 pesos al día, contó Raúl Fuentes, vecino del barrio de San Bartolo, en la misma demarcación.

Bendito sea Dios, nunca me ha tocado un accidente. Aquí les ayudamos a cruzar, porque nunca falta quien acelera y quiere ganarle al tren"


Raúl Fuentes

Así platica el hombre de 54 años de edad, después de que pasara un ferrocarril de carga.

En una pequeña cubeta de color naranja recibe las monedas que le dan las personas que transitan por las vías. Foto. Arturo Contreras. El Universal

Colocó una pequeña casita de madera a un costado del cruce, la cual utiliza para resguardarse cuando hace mucho calor o durante la temporada de lluvias. Aun en condiciones climáticas adversas, no regresa a su casa y continúa trabajando, ya que, además de necesitar ingresos para el sustento de su familia, considera su labor una forma de ayudar.

Hago algo bueno, aunque luego digan que este trabajo es de flojos. Uno apoya emparejando el camino y también cuando viene el tren"


Raúl Fuentes

Recordó que la falta de un empleo formal no le impidió formar una familia con su esposa Lourdes, con quien tuvo a sus hijos José, Jonathan, María Elena, Guadalupe y Jenifer.

Llega todos los días a las 06:30 horas y se retira a las 14:00 horas, cuando llega su relevo. Antes trabajaba toda la jornada, hasta las 21:00 horas, y se dice consciente de que llegará el día en que dejará de laborar en ese lugar debido al

Ojalá construyan puentes y una estación, porque si no, ¿de qué sirve que pase? Tendremos que ir hasta Huehuetoca, y el trayecto toma alrededor de una hora en transporte público, dependiendo del tráfico"


Raúl Fuentes

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