Rodrigo Sandoval Almazán

El ocaso de TikTok

TecnoGob

TikTok ya no es solo una app de vídeos virales: es un campo de batalla geopolítico. Tras su venta forzada a Oracle en Estados Unidos, la plataforma que definió a una generación enfrenta acusaciones de censura, éxodo de usuarios y una competencia feroz. Su transformación descubre algunas verdades incómodas sobre las redes sociales que usamos.

El cambio de propiedad de esta plataforma en Estados Unidos ha traído efectos inmediatos: acusaciones de censura sobre contenido crítico a Trump, fallas técnicas en la aplicación y un aumento en la migración de usuarios estadounidenses hacia otras plataformas. Esta desconfianza no es nueva. Comenzó durante la administración Biden, cuando se intentó sancionar a la empresa china ByteDance por almacenar datos de funcionarios públicos estadounidenses.

Aunque TikTok mantiene cerca de dos mil millones de usuarios a nivel mundial, su ritmo de expansión ha disminuido drásticamente. Esta transformación nos aporta cuatro lecciones sobre el futuro de las redes sociales.

Newsletter
Recibe en tu correo las noticias más destacadas para viajar, trabajar y vivir en EU

La primera lección es que las redes sociales son, ante todo, un negocio. Desde Mark Zuckerberg con Meta hasta Elon Musk con X, sus propietarios las gestionan como empresas, mientras los usuarios las perciben como espacios gratuitos de comunicación. Quien controla la plataforma controla las reglas del juego, y esas reglas responden a intereses económicos antes que sociales.

La segunda lección es que estas plataformas tienen ciclos de vida ligados a cambios generacionales. Facebook pertenece a una generación, X a otra, y TikTok junto con Instagram definen a la actual. Mientras tanto, ya se gesta una nueva generación de redes potenciadas por inteligencia artificial que puede desplazar a las actuales.

La tercera lección es el impacto político que ejercen estas plataformas. Donald Trump impulsó primero la censura de TikTok y luego facilitó su adquisición por Oracle para obtener control sobre la red. Desconocemos los acuerdos específicos detrás de Facebook y X, pero es razonable suponer que intereses políticos y económicos similares influyen en sus decisiones editoriales y algorítmicas.

La cuarta lección es sobre los algoritmos que gobiernan estas redes. El algoritmo supuestamente neutral que popularizó TikTok, basado en mostrar contenido antes de conocer las preferencias del usuario, ha dejado de existir. Ahora opera un algoritmo con intereses corporativos y políticos que impulsa la microviralidad: contenido que se propaga dentro de comunidades específicas, reforzando nichos y burbujas temáticas en lugar de conectar audiencias diversas.

La competencia en redes ha capitalizado esta transformación. Instagram Reels alcanza potencialmente 2 mil 400 millones de usuarios, YouTube Shorts cerca de 2 mil 300 millones, mientras TikTok se mantiene en poco más de 2 mil millones, de acuerdo con datos de Marketing Labs. La plataforma que inventó el formato de video corto ya no tiene el monopolio de su propia creación. La pregunta ya no es si TikTok sobrevivirá, sino qué red social será la siguiente en descubrir que su algoritmo nunca fue tan neutral como prometía.

Síguenos en nuestras redes sociales:

Instagram: , Facebook: y X:

Te recomendamos