Raúl Garrido

Vikingos

Cartas Futboleras

Querido aficionado del Real Madrid, Barcelona, Messi y Cristiano, te cuento que el futbol como tal arrancó por ahí de 1871 con la FA Cup en Inglaterra, los creadores del balompié (Foot-Ball) y no en 2007 cuando estos dos monstruos la empezaron a romper. El deporte más hermoso del mundo dio pie a conflictos políticos y bélicos, pregunta por aquella patada de Boban en 1990 en los Balcanes.

Sí, sí, el miércoles fue una locura lo que ocurrió en Europa. El escritor Javier Marías decía que el futbol en el viejo continente era la forma en que los europeos podían seguir peleando sin que hubiera muertos, o tantos como en una guerra. Ni hablar de aquella frase sobre el Barça cómo el ejército desarmado de Catalunya. El fútbol es pasión, es locura, es enfermedad, si no te sientes triste cuando pierde tu equipo y te da igual es que no te gusta.

Karl Marx teorizó sobre la lucha de clases y la importancia de los medios de producción, justo ese año en que inició el futbol, 1871, se dio la Comuna de París, ahí donde hoy juega el actual campeón de la Champions League, la mejor competición copera del mundo. Esta lucha de clases, nos dice Marx, origina la transformación de las sociedades ya que los oprimidos se levantan para ganar mejoras individuales y colectivas.

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Así pasó en el Círculo Polar Ártico. Todos conocemos la historia de los vikingos y sus proezas para conquistar territorios, luego afianzarse en ellos y echar raíces. Pasó en Inglaterra, en Francia y ahora en la Champions League. Pero primero los vikingos del norte se rebelaron contra los del sur de Noruega. La lucha de clases, los sureños veían con desprecio a los del norte, sucios, pobres, malhablados y ni siquiera los querían en el futbol de primera, hasta los años 60 y en el 75 el Bodø/Glimt les ganó su copa, en su casa. Funcionó la transformación de la sociedad futbolística noruega gracias a la lucha de clases, Marx te amamos.

Pese a haber nacido en 1916, claro que es nuevo el Bodø/Glimt para nosotros, sobre todo para ti que piensas que el futbol es Cristiano o Messi, Nike o Adidas. Este club de vikingos no nació en la fecha anterior cuando vencieron al todopoderoso Manchester City de Pep Guardiola, ni el miércoles que le dieron la vuelta y humillaron al Atlético de Madrid o en 2021 que golearon a la Roma de Mourinho 6-1 en la Conference League. Nació de la resistencia y la perseverancia.

Glimt significa destello o rayo, como el equipo antifascista de Madrid, el único de la ciudad ya que los otros dos son fascistas reconocidos. No quiero decirte que el Bodø/Glimt sea de izquierda, sólo que viene desde abajo. Pero la clave de su éxito es la humildad, el trabajo constante, la disciplina, la apertura al aprendizaje y, por supuesto, la cabeza del proyecto, o las cabezas, cada una desde su área.

Kjetil Knutsen, su entrenador, tiene una formación pedagógica que influye en la mentalidad de sus jugadores: "un enfoque sociocultural del aprendizaje, donde los principios de aprender en comunidad son fuertes", menciona. Bodo es un ejemplo de una comunidad fuerte, unida y con muchos sueños pese a ser pequeña y haber sido relegada en su propio país. El fútbol rompe fronteras y hasta el hielo vikingo en el Círculo Polar Ártico, gracias Bodø/Glimt por recordarnos que luchar vale la pena.

P.D. En Bodo viven 53 mil personas, ni todas juntas podrían llenar el Estadio Azteca. Escríbeme en @raulgarrido_o

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