Traicionero, ese fue el grito, reproche y calificativo que te dio Eduardo Galeano cuando se encontraron, ¡traicionero! ¿Cuál fue la razón? Sencillo. El escritor uruguayo te vio en el Granma, ese gran diario que hizo la Revolución Cubana en la década de los 60 y que sigue vivo a la fecha. En esa foto estabas vestido de largo, eras pitcher y para el autor de "Las venas abiertas de América Latina" eso fue una traición.
Recuerdo que una vez vi un comercial de la Copa Libertadores, muy artístico, con sentimiento, con pasión, muy sudamericano, mismo que terminaba con una frase espectacular: "los ingleses inventaron el fútbol, nosotros (los argentinos) lo mejoramos". Sublime. Con esa sangre italiana no me sorprende la pasión que le tienen al balompié, inclusive tú.
Siempre fuiste fiel a tus ideales, quizá alguna vez fuiste más allá, aunque igual no te importaba y daba lo mismo África que América, el Congo que Bolivia. Por ello hablaste del "Hombre nuevo", de socialismo ni mencionarlo, siempre fuiste fiel a tus ideales. Cómo olvidar aquella vez que fuiste a New York y atacaste a más no poder al "imperio capitalista", así lo llamaste.
Por eso es que Eduardo Galeano estaba tan sorprendido cuando esa mañana te vio en el Granma vestido de beisbolista, antes no se le cayó el café en las piernas. Culpa tuya hubiera sido. Ver a un argentino lanzando la pelota caliente no es frecuente, pero lo hiciste porque una parte de ti se volvió cubana y en Cuba, irónicamente, el deporte rey es sagrado.
Naciste en Rosario, quizá la región más pasional, futbolísticamente hablando, que tiene la Argentina. Viven, comen y sueñan fútbol. Dicen que eras hincha de Rosario Central, tu hermano menor recuerda cómo lo llevabas a la cancha a ver al "Canalla". Y es que un argentino nunca deja de ser argentino, ni el mate ni el acento se guardan en una maleta en el clóset.
Otro rosarino famoso es Lionel Messi, ese inmortal que ya no conociste porque nació 20 años después de que a ti te mataran de esa forma tan cobarde y vil en Bolivia. Messi, como tú, ha hecho historia, aunque él pateando la pelota y tú pateando traseros capitalistas. Desgraciadamente ambos han sido víctimas del feroz marketing del capital, aunque tú sin saberlo.
Ya son 59 años desde tu partida terrenal, te fuiste de la tierra físicamente y de la peor manera, pero siempre vivirás en nuestros corazones. Gracias por tener ideales, por estar siempre del lado de quienes más lo necesitan. Como dice Carlos Puebla: "Tu amor revolucionario, te conduce a una nueva empresa, donde espera la firmeza, de tu brazo libertario". ¡Hasta siempre!
P.D. Es realmente vergonzoso cómo "el Chiqui" Tapia arruinó la despedida de Messi con la albiceleste, un espectáculo patético.
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