En un mundo lleno de Minecraft, Roblox y Among Us, los niños pasan junto a tu estatua en el estadio Da Luz sin saber quién eres. Hoy hablan de Cristiano Ronaldo como ayer hablábamos de Figo, pero estoy seguro que tú eres el mejor jugador portugués de la historia, aunque hayas nacido en Mozambique. Llegaste desde el África negra para convertirte en un símbolo, en un ejemplo, en una inspiración.
Para Homero los héroes nunca mueren, se convierten en relatos, tu cuerpo se fue en 2014, pero tú te volviste eterno. Lisboa te lloró como el hijo pródigo que fuiste, la ciudad te adoptó y tú se lo diste todo. Fuiste un agradecido. Y es que en quince años lo ganaste todo con el Benfica: Liga, Copa, Supercopa, Copa de Europa, Balón de Oro, Bota de Oro... Simplemente el mejor.
Naciste en plena Segunda Guerra Mundial, si te dijera que hoy son los judíos los que atacan a placer quizá no me lo creerías. Terminaste tu carrera en Estados Unidos, que como siempre se creen dueños del mundo y piensan que pueden hacer lo que quieran con él. Pero bueno, llegaste a Portugal desde aquella tierra que Portugal había conquistado, a la mala, pero que en realidad ya tenía dueño.
Viviste la época de Pelé, a quien dejaste sorprendido en el Mundial cuando se vieron las caras y se maravilló contigo. Dicen que le pegabas a la pelota como un misil hipersónico iraní: con fuerza y precisión. Tu físico imponía, pero tu inteligencia y técnica eran de respeto. Hablar de los más de 600 goles que marcaste está de más, los genios son así y hay que disfrutarlos.
En mundo global, que hoy es tan pequeño, se dice mucho de Messi y Cristiano, de Mbappé y Haaland, de la perfección de Pelé, de lo revolucionario y autodestructivo de Maradona, quizá el más grande de la historia, y poco de ti, como si no estuvieras sentado en la misma mesa que esos dos genios del balompié. Tú fuiste el ídolo de un continente que ni siquiera mira a tu continente, un volcán que hace poesía con su propia erupción.
Sí, te retiraste en Estados Unidos, pero antes hiciste una escala técnica en México para deleitarnos con tu talento, ¿la ciudad elegida? Monterrey. Te pusiste la camiseta de Rayados y dejaste ver esa cualidad que sólo algunos tienen y es que el futbolista eterno tiene la capacidad de hacer que el tiempo se detenga dentro del tiempo.
Portugal enfrenta a México y el mítico estadio Azteca se reapertura, ahí donde Pelé y Maradona se volvieron leyendas, donde levantaron la Copa del Mundo, que este año tendrá su inauguración en esa misma cancha. Los más jóvenes lloran que no venga
Cristiano Ronaldo a jugar, los más nostálgicos lamentamos que no hubiera sido el escenario en donde te volvieras leyenda, querido Eusebio.
P.D. Si yo fuera Maradona le diría a la reventa que "con el perdón de las damas...". Nos leemos la próxima semana.
@raulgarrido_o
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