Si bien no te escribo desde la Tribuna Diablos, lo hago con respeto y admiración para celebrar lo que tus ojos ya ven cada semana: lo espectacular que juega el Toluca. Los Diablos Rojos se paran en la cancha con la seguridad del que se sabe dueño del mundo. Lo de Mohamed no es sorpresa, ese Turco sabe de copas, juega bien y su equipo se mueve como si los manejara con un mando desde el banquillo.
El invicto no es casualidad. En la Liga MX, donde los proyectos duran lo mismo que un matrimonio moderno, Tony hizo la épica de regresarle la identidad a un grupo que no cuenta con Cardozo, Sinha o Fabián Estay. Yo mismo lo vi en el Olímpico Universitario, cuando le arrebataron ese invicto que tanto presumía Pumas. Dice el maestro Valle: “Cuando quisieron le metieron el acelerador y remontaron”.
Ah, pero Pumas no fue el único grande que cayó, también a Chivas, en un partidazo el fin de semana anterior, vio cómo su invicto se iba ante los Diablos Rojos. Vencieron bien al equipo de Milito, con autoridad, con gallardía y con oficio. Y es que el Diablo no negocia, le recordaron al Rebaño que el Nemesio Díez es un infierno y que ahí los grandes arden.
Mohamed no depende de una figura, Alexis Vega no ha jugado y tampoco se ha notado. Es cierto que es el ídolo, pero también es verdad que hay 11 tipos que saben jugar a la redonda y se me apuran hay otros tantos en la banca que esperan su momento. El Toluca ha dejado de ser el equipo de Mohamed en la cancha para imitar a la orquesta sinfónica de Batiz.
Los Diablos Rojos no sólo son el equipo invicto, sino el club a vencer, porque no sólo ganan, también gustan y convencen. Dentro de una Liga MX que normalmente es volátil, la regularidad del Toluca asusta, pero también gusta. Y es que Mohamed pide que traigan más vino, pues las copas en el Nemesio Díez sobran. Este equipo emociona, pero sobre todo ilusiona.
No nos adelantemos, que en el futbol mexicano todo puede pasar. Pero también es cierto que el equipo rojo alimenta al aficionado de ilusiones y la tuya tiene fundamentos muy claros. El equipo de don Valentín ya se sentó en la selecta mesa de los bicampeones modernos, apenas un puñado en los últimos 30 años, y va que vuela rumbo al tricampeonato, próxima estación.
¿Que Toluca no es grande? ¡Qué importa! Es un equipo ganador y todos los diablos de corazón deben disfrutar este momento. Acá hay un club que no sólo gana, también invita a creer y eso es un lujo que no se puede dar cualquier semana a semana. Mohamed escribe su historia como si fuera el Diego en el 86 ante los ingleses y tú eres testigo desde la Tribuna Diablos de una épica de ensueño.
P.D. Faltan menos de 20 días para la reinauguración del Estadio Azteca, ¿vendrá Cristiano? Nos leemos en:
@raulgarrido_o
Síguenos en nuestras redes sociales:
Instagram: @eluniversaledomex, Facebook: El Universal Edomex y X: @Univ_Edomex