Paula Melgarejo

La importancia de la democracia en México y Latinoamérica

Tollocan 944

Existen diversos estudios sobre la democracia en países de América Latina. Entre ellos se encuentra el estudio de opinión pública de referencia en América Latina denominado Latinobarómetro, que cada año realiza alrededor de 20.000 entrevistas en 18 países – representando a más de 600 millones de habitantes –, midiendo actitudes, valores y comportamientos para seguir la evolución de la democracia, la economía y la sociedad. Los resultados de ese estudio en 2026, nos colocan frente a una reflexión necesaria sobre el lugar que ocupa la democracia en nuestras sociedades.

A nivel regional, 52 por ciento de las personas señala que prefiere la democracia frente a cualquier otra forma de gobierno. Se trata de un dato relevante, particularmente porque el apoyo a la democracia se ha recuperado desde 2018, cuando se ubicaba en 48 por ciento. Sin embargo, los mismos resultados muestran una realidad que debemos mirar con atención; entre 2002 y 2026 aumentó de 44 a 52 por ciento la proporción de personas que considera que no importaría que un gobierno no democrático llegara al poder si resolviera los problemas.

En México, esta tensión también está presente. El 45 por ciento señala que prefiere la democracia frente a otras formas de gobierno, mientras que 53 por ciento afirma que no le importaría un gobierno no democrático si resolviera los problemas del país. Asimismo, 46 por ciento considera que la democracia podría funcionar sin partidos políticos, 40 por ciento sin Congreso y 42 por ciento sin oposición.

Newsletter
Recibe en tu correo las noticias más destacadas para viajar, trabajar y vivir en EU

Frente a estos datos, hay algo que resulta especialmente significativo e incluso podría pensarse, contradictorio, porque las elecciones continúan siendo reconocidas como un elemento fundamental de la democracia. A nivel regional, 74 por ciento considera que no puede haber democracia sin elecciones y en México esta opinión alcanza 68 .

Esto nos indica que la democracia es una construcción permanente, que se fortalece cuando sus instituciones trabajan para ser cada vez más eficaces, transparentes, accesibles y confiables, y cuando responden de mejor manera a las necesidades de la ciudadanía.

Al mismo tiempo, es importante reconocer que la democracia no se limita a los resultados que pueden ofrecer los gobiernos o las instituciones. Es una forma de organización del poder que reconoce que en una sociedad existen múltiples voces, necesidades, intereses y distintas maneras de entender nuestro presente y nuestro futuro. Su riqueza está en generar espacios para que esas diferencias puedan expresarse, participar y ser escuchadas, y para que las decisiones públicas se construyan a partir de esa diversidad.

En este sentido, derechos políticos como votar y ser votados son mucho más que procedimientos electorales. Son derechos que permiten a la ciudadanía intervenir en la vida pública, decidir quién habrá de representarla y exigir las condiciones necesarias para su desarrollo. Las elecciones son uno de los principales espacios a través los cuales la sociedad participa en la construcción y renovación del poder público.

Desde las instituciones electorales tenemos la responsabilidad de generar las condiciones para que estos derechos puedan ejercerse con certeza, legalidad, imparcialidad, transparencia y confianza. Pero la consolidación de la democracia tampoco depende exclusivamente de las instituciones, requiere de una ciudadanía informada, participativa y consciente del valor de sus derechos.

Por ello, frente al desarrollo del actual proceso electoral en el Estado de México y de nuestro país, la invitación es a informarnos, conocer las reglas, escuchar las distintas voces y participar.

Participar también es una manera de cuidar nuestra democracia y contribuir a mejorar las condiciones en las que construimos nuestro presente y futuro común.

Síguenos en nuestras redes sociales:

Instagram: , Facebook: y X:

Te recomendamos