El Tren Interurbano México-Toluca es una mega obra a cargo del Gobierno de México que conecta la Terminal "Observatorio", en el poniente de la Ciudad de México, con la Terminal "Zinacantepec", en el Valle de Toluca; es decir, vincular a la capital del país con el Estado de México, a través del traslado de aproximadamente 230 mil personas al día, en un recorrido de máximo 60 minutos.
"Rápido, seguro y de bajo costo" son los conceptos con el que el gobierno vincula este proyecto, mejor conocido como "El Insurgente".
La conclusión total del proyecto ha representado uno de los mayores retos de infraestructura ferroviaria en el país. Su historia es digna de analizarse, pues refleja la ambición de modernizar el transporte público y, al mismo tiempo, todas las dificultades administrativas, técnicas y políticas que enfrentan los grandes proyectos en México.
La obra fue anunciada en 2012 y su construcción inició formalmente en 2014. El cambio de administración federal en 2018 hizo posible una revisión integral del proyecto, con el impulso a la infraestructura ferroviaria dado por el liderazgo del expresidente Andrés Manuel López Obrador. A partir de entonces, y con el empuje de la presidenta Claudia Sheinbaum, el Congreso federal mantuvo un seguimiento más estricto del gasto asignado a la obra y se planificó una conclusión por etapas, priorizando las estaciones ubicadas en el Estado de México.
El inicio de funciones de la gobernadora del Estado de México, la maestra Delfina Gómez, en septiembre de 2023, coincidió con la entrada de operaciones de la primera etapa, que conecta los municipios de Zinacantepec y Lerma; y, posteriormente, el 31 de agosto de 2024 se amplió hasta Santa Fe.
La importancia de que se concluya este megaproyecto ferroviario se puede analizar en distintas pistas. Una de las principales son los beneficios que trae una obra de tales dimensiones para la población.
Desde la inauguración del primer tramo, más de 12.6 millones de personas se han trasladado en este tren y actualmente presenta una demanda diaria entre 235 y 240 mil usuarios, quienes disminuyen drásticamente el tiempo de sus traslados, ahorrando entre 60 y 90 minutos, en comparación con los medios de transporte tradicionales como el autobús o el automóvil particular.
Todas las estaciones y los trenes están diseñados y equipados con espacios especiales para personas con diversidad funcional; además, se cuenta con personal de seguridad y son monitoreados higiénicamente de forma constante, garantizando un traslado seguro e incluyente.
El trayecto total es de 58 kilómetros desde Zinacantepec hasta Observatorio, el cual tendrá un costo de 100 pesos, los precios hacia las otras estaciones varían dependiendo la distancia; el resto de la ruta hasta Observatorio va de 70 a 90 pesos: Toluca Centro 90, Metepec 80 y Lerma 70. El tramo más corto (de 1 estación), es de 15 pesos; tarifas muy competitivas con las alternativas de transporte actuales.
En términos ambientales, se estima que reduce el uso de vehículos en 13 mil unidades diarias, ayuda a disminuir la congestión vehicular y a reducir la emisión de CO2 hasta en 27 mil toneladas anuales, equivalente al oxígeno producido por 225 hectáreas de bosque.
Adicionalmente, el Gobierno del Estado de México elaboró el Plan Parcial de Desarrollo Urbano del Tren México-Toluca "El Insurgente" (20 de junio de 2025 POGG), un proyecto a largo plazo que contempla obras secundarias que impulsarán la plusvalía inmobiliaria (hasta 20% en zonas cercanas), mejorarán la conectividad dentro de la entidad, regulará el uso de los suelos y mejorará la imagen urbana.
Entre las obras proyectadas más destacadas se encuentra un Parque Lineal con ciclovía, áreas verdes y zonas recreativas; una Ciudad Deportiva en Toluca, terminales multimodales en Zinacantepec y Toluca Centro, desarrollo de polígonos estratégicos para inversión inmobiliaria y el uso de espacios bajo puentes para comercios regulados y espacios públicos.
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