Miriam Martínez

Los principales retos de las asociaciones frente a los ODS y la justicia social

ALQUIMIA FEMENINA

El 2026 representa un año decisivo para las asociaciones civiles en México. Con la Agenda 2030 en su etapa final, el avance hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) exige mayor articulación, innovación y compromiso real. La Organización de las Naciones Unidas ha advertido que el progreso global es desigual y que varias metas muestran rezagos, especialmente en pobreza, desigualdad y fortalecimiento institucional. Esto coloca a la sociedad civil en un papel estratégico.

1. Aterrizar los ODS en lo local

El primer reto es traducir los compromisos internacionales en acciones concretas en territorio. No basta con mencionar los ODS; es necesario medir impacto, documentar resultados y priorizar problemáticas reales como violencia económica, brechas educativas. Las asociaciones deben convertirse en ejecutoras técnicas con enfoque de derechos humanos.

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2. Construir alianzas estratégicas sólidas

El ODS 17 subraya que las metas solo se alcanzan mediante alianzas. El nuevo Marco de Cooperación 2026–2031 impulsado por la ONU en México enfatiza la coordinación entre gobierno, sector privado, academia, sociedad civil y redes de apoyo como lo es RED SOCIAL POR MÉXICO.

Para las asociaciones, el reto está en profesionalizar su gestión, generar confianza y construir redes horizontales que permitan financiamiento, intercambio de conocimiento y escalabilidad de proyectos.

3. Incidir en políticas públicas sin ocupar cargos públicos

La justicia social no es exclusiva de quienes ostentan un cargo.

Como organizaciones pueden incidir mediante propuestas técnicas, participación en consultas públicas, observatorios ciudadanos y acompañamiento comunitario. La Organización Internacional de Trabajo en su momento nos recuerda que la paz y desarrollo sostenible sólo son posibles cuando la justicia social guía las decisiones estructurales.

Esto implica promover igualdad sustantiva, equidad de género, inclusión y transparencia.

La credibilidad es un activo estratégico.

4. Profesionalización y sostenibilidad financiera

La sostenibilidad financiera es clave para que las organizaciones de la sociedad civil permanezcan y crezcan. Ante la falta de presupuestos fijos, deben generar recursos mediante proyectos alineados a su misión, eventos con causa, bazares y alianzas con empresas comprometidas con el impacto social. Esto exige profesionalización, transparencia, cumplimiento legal, rendición de cuentas, fortaleciendo la confianza y asegurando que su labor por la justicia social sea continua y efectiva.

5. Justicia social como eje transversal

Hablar de justicia social no es abarcar todo, sino focalizar esfuerzos en cerrar brechas. Cada asociación debe identificar su área de especialización y aportar soluciones concretas que garanticen derechos: educación, trabajo digno, igualdad de oportunidades o acceso a la justicia.

2026 no es solo un año de retos, sino de convergencia. Las asociaciones tienen la oportunidad de consolidarse como actoras clave del desarrollo sostenible en México.

No necesitamos un cargo público para transformar realidades; necesitamos organización, evidencia, alianzas y coherencia entre discurso y acción.

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