Miriam Martínez

7 de junio: la libertad de expresión tiene rostro, nombre y memoria

Alquimia Femenina

Cada 7 de junio, México conmemora el Día de la Libertad de Expresión. Se habla de democracia, de derechos humanos, de acceso a la información y del papel fundamental que desempeñan los medios de comunicación en una sociedad libre. Sin embargo, detrás de cada nota periodística, de cada investigación y de cada historia contada, existen mujeres y hombres que asumen riesgos para que la verdad llegue a la ciudadanía.

La libertad de expresión no es un concepto abstracto. Tiene nombre, tiene rostro y tiene memoria.

Tiene el nombre de Francisco Pacheco Beltrán.

Newsletter
Recibe en tu correo las noticias más destacadas para viajar, trabajar y vivir en EU

Periodista taxqueño, fundador de El Foro de Taxco, cuya vida fue arrebatada el 25 de abril de 2016. A diez años de su asesinato, su historia continúa recordándonos que la violencia contra periodistas no sólo afecta a quien ejerce la profesión, sino también a sus familias, a sus comunidades y a toda la sociedad que pierde una voz indispensable para la construcción de la democracia.

Cuando asesinan a un periodista, no sólo intentan silenciar una pluma o una cámara. Intentan debilitar el derecho colectivo a saber. Intentan generar miedo. Intentan que algunas historias dejen de ser contadas.

Por ello, la memoria se convierte en un acto de resistencia.

En esta lucha por la verdad y la justicia han surgido voces fundamentales que nos recuerdan que detrás de cada caso existen personas que se niegan a que el olvido triunfe. Entre ellas destaca Verónica Romero, Directora General de El Foro de Taxco y esposa de Francisco Pacheco, quien ha transformado el dolor en una búsqueda constante de justicia y memoria. Su voz representa a cientos de familias mexicanas que continúan exigiendo respuestas frente a la impunidad.

También encontramos a documentalistas y narradores como Coizta Grecko, integrante del Colectivo Ojos de Perro vs la Impunidad, quien ha contribuido a documentar las historias que permanecen detrás de las cifras. Su trabajo recuerda que la memoria audiovisual puede convertirse en una poderosa herramienta para dignificar a las víctimas y mantener viva la exigencia de justicia.

La defensa de la libertad de expresión también se fortalece gracias al trabajo de organizaciones especializadas. Frida Arreola, desde Artículo 19 México y Centroamérica, representa el esfuerzo permanente por proteger el espacio cívico, documentar agresiones y acompañar a periodistas y personas defensoras de derechos humanos. Su labor evidencia que la libertad de expresión no puede entenderse sin la protección efectiva de quienes ejercen este derecho.

Desde una perspectiva internacional, Jan-Albert Hootsen, representante en México del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), ha contribuido a visibilizar ante el mundo los riesgos que enfrentan periodistas mexicanos. Su trabajo ha permitido que la situación de la prensa en México forme parte de la agenda global sobre derechos humanos y libertad de expresión.

Asimismo, la atención integral a las víctimas requiere instituciones comprometidas con la dignidad humana. En ese sentido, la participación del Maestro Luis Miguel Carriedo Téllez, titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del Estado de México (CEAVEM), representa la importancia de construir mecanismos que coloquen a las víctimas en el centro de las acciones públicas y que permitan avanzar hacia la reparación integral y las garantías de no repetición.

Todas estas voces tienen algo en común: la convicción de que la verdad importa.

Hoy, más que nunca, México necesita periodistas libres, instituciones sensibles, organizaciones comprometidas y una sociedad que comprenda que la libertad de expresión no es un privilegio de unos cuantos, sino un derecho fundamental de todas y todos.

A diez años de la ausencia de Francisco Pacheco Beltrán, su legado permanece vivo en quienes continúan defendiendo la verdad, acompañando a las víctimas y exigiendo justicia.

Porque la libertad de expresión no sólo se ejerce al hablar.

También se protégé al escuchar.

Se fortalece al acompañar.

Se honra al recordar.

Y se defiende cuando una sociedad decide no guardar silencio frente a la impunidad.

Francisco Pacheco Beltrán nos recuerda que las palabras pueden trascender la muerte, que la memoria puede convertirse en resistencia y que la búsqueda de justicia es una responsabilidad colectiva.

Hoy, en el Día de la Libertad de Expresión, honramos a quienes informan, a quienes documentan, a quienes defienden derechos humanos, a quienes acompañan a las víctimas y a quienes han dedicado su vida a que la verdad no desaparezca.

Porque la libertad de expresión es la base de nuestra democracia.

Y porque la memoria sigue siendo el camino más firme hacia la verdad y la justicia.

Síguenos en nuestras redes sociales:

Instagram: , Facebook: y X:

Te recomendamos