Miguel Ángel Ramos

La historia detrás de un tigre prófugo

MexiquenSer

El día que un tigre puso a Tepetlaoxtoc frente al espejo: la peligrosa costumbre de jugar a tener fieras

La imagen parece sacada de una película: un tigre caminando entre cerros, comunidades y caminos rurales del oriente mexiquense, mientras decenas de personas esperan una señal de las autoridades para saber si ese enorme felino está cerca de sus casas.

Pero no es ficción. Es el Estado de México.

Newsletter
Recibe en tu correo las noticias más destacadas para viajar, trabajar y vivir en EU

Un tigre escapó de un centro de resguardo ubicado en la comunidad de San Bernardo Tlalmimilolpan, en Tepetlaoxtoc, y aunque fue ubicado en una zona de difícil acceso, el operativo para capturarlo ha exhibido una pregunta incómoda: ¿cómo es posible que sigan existiendo espacios donde animales salvajes de alto riesgo permanecen bajo resguardo humano con posibilidades de fuga?

El problema no es solamente un felino perdido. El problema es la historia detrás del tigre.

Durante años, en México se ha construido una especie de fascinación peligrosa por poseer animales exóticos como símbolos de poder, riqueza o exclusividad. Leones, tigres, panteras y otras especies que pertenecen a ecosistemas completamente distintos han terminado en ranchos, domicilios particulares o predios adaptados como supuestos refugios.

El Estado de México no ha sido ajeno a esta realidad.

En los últimos años han ocurrido diversos casos. En 2025, autoridades ambientales participaron en el rescate de cuatro leones encontrados en un rancho de Ixtapan de la Sal, mientras que otros operativos han revelado la existencia de ejemplares de fauna silvestre mantenidos en condiciones irregulares.

También está el antecedente reciente del león que escapó de un refugio en Ocoyoacac, donde el ejemplar fue visto fuera de las instalaciones antes de regresar por sus propios medios.

El caso Tepetlaoxtoc obliga a revisar si los mecanismos actuales de regulación, control y detección son suficientes. La reacción ante una fuga es indispensable: contener al animal, proteger a la población y evitar una tragedia. Pero la prevención debería ser la prioridad: saber cuántos ejemplares existen, dónde están, quién los tiene y bajo qué condiciones.

La nueva Ley de Protección, Cuidado y Bienestar Animal del Estado de México abre una nueva etapa al fortalecer herramientas de inspección, vigilancia, sanción y protección hacia los animales. La legislación contempla medidas relacionadas con denuncia, supervisión y sanciones ante prácticas que pongan en riesgo el bienestar animal.

El reto será que esa ley no se quede en el papel.

Porque el tigre de Tepetlaoxtoc no sólo representa un operativo de búsqueda. Representa una alerta sobre una realidad que durante años permaneció en silencio: la presencia de fauna peligrosa en lugares donde nunca debió estar.

Mientras las autoridades buscan capturar al felino, la sociedad observa una escena difícil de ignorar: un animal diseñado por la naturaleza para dominar la selva terminó convertido en un problema urbano y administrativo.

El verdadero desafío no es sólo encontrar al tigre. Es evitar que mañana haya otro.

Síguenos en nuestras redes sociales:

Instagram: , Facebook: y X:

Te recomendamos