Martha González

Momento delicado

Desde la Trinchera

Las fiestas patrias llegan con una carga política que rebasa los discursos, los desfiles y la retórica nacionalista. El gobierno de México ha sabido aprovechar el escenario para colocar en el centro la defensa de la soberanía, cuando las presiones provenientes de Estados Unidos dejaron de ser una amenaza abstracta. La relación bilateral atraviesa un momento delicado.

Donald Trump ha pasado de las declaraciones estridentes a decisiones y advertencias que colocan a México bajo presión. Su insistencia en hablar de México y Canadá como piezas de una eventual expansión territorial estadounidense preocupa. Cuando desde Washington se cuestiona la autonomía de un país vecino, la respuesta mexicana tiene que ser firme, sobria y estratégica. No hay margen para improvisar.

En ese terreno, a la presidenta Claudia Sheinbaum tendrá respaldo. La defensa de la soberanía no debería dividirse por colores partidistas. Se puede cuestionar al gobierno sin abrir la puerta a intereses externos. Ante una amenaza extranjera, México debe cerrar filas.

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El problema aparece cuando se mira hacia adentro. Y es que una cosa es la unidad nacional frente al vecino poderoso y otra pretender que esa unidad funcione como escudo para los asuntos incómodos. La verdad es que hay expedientes que no pueden sepultarse bajo la bandera tricolor.

El llamado huachicol fiscal es uno de ellos. Las redes de operación, el posible daño al erario y las eventuales complicidades exigen investigaciones serias, nombres, responsabilidades y resultados firmes. No bastan anuncios ni promesas de castigo. Si hubo funcionarios, empresarios o intermediarios involucrados, todos deben ser llamados a cuentas, sin importar su cercanía con el poder.

También genera escozor la defensa del exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y de algunos de sus cercanos. En un país cansado de expedientes que se diluyen, cualquier señal de protección despierta sospechas. Y esas sospechas se despejan con transparencia, pruebas claras y decisiones. La justicia pierde credibilidad cuando parece selectiva.

Hacia afuera, México debe ser uno. Eso no está a discusión. Pero hacia adentro, la unidad no puede confundirse con silencio, disciplina partidista o indulgencia. Una nación soberana también demuestra su fortaleza cuando investiga a los suyos, persigue la corrupción y exige cuentas a quienes tuvieron poder.

Ese es el verdadero desafío para Sheinbaum. Resistir las presiones de Trump será necesario, pero no suficiente. La defensa de México también pasa por demostrar que nadie está por encima de la ley. Porque tarde o temprano, los expedientes pendientes dejan de ser ruido político y se convierten en cuentas por pagar. Y cuando llegue ese momento, no bastará invocar a la patria: habrá que responder ante ella. Esa también será una prueba de carácter.

La última trinchera

Ya iniciaron formal y legalmente los procesos electorales locales y federal en el Estado de México, desde el viernes que en la Legislatura mexiquense se dio el arranque oficial.

Con ello, institutos electorales y partidos políticos tienen actividades claras que deben seguir hasta la entrega de constancias de mayoría, un largo proceso en el que elegiremos autoridades. Ahora sí, los demonios están sueltos y campañas, denuncias, declaraciones y señalamientos serán el pan nuestro de cada día.

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