El pasado 30 de septiembre se informó sobre la ampliación de la red del Mexibús con las líneas 5, 6, 7 y 8, destinadas a fortalecer la conectividad en el Estado de México y los enlaces con la Ciudad de México. La propuesta es relevante en una entidad donde miles de trabajadores y estudiantes cruzan diariamente los límites metropolitanos para cumplir con sus obligaciones.

En el Estado de México, transportarse no debería ser una prueba diaria de paciencia, resistencia y dinero. Sin embargo, para miles de personas que salen de sus casas antes del amanecer y regresan de noche, llegar al trabajo o a la escuela sigue significando horas perdidas entre congestionamientos, unidades saturadas y conexiones deficientes.

Por eso, el anuncio de nuevas líneas despierta expectativas, pero también obliga a preguntar: ¿cuándo se traducirán estos proyectos en una mejor movilidad?

Mira lo que no, no, ya te di el pedazo de manzana ya

La ampliación de la red puede representar un avance, pero anunciar infraestructura no equivale a ponerla en funcionamiento. Hasta ahora, la falta de fechas precisas de apertura deja una interrogante incómoda: ¿cuánto tiempo más deberán esperar los usuarios para beneficiarse de una alternativa de transporte masivo?

Además, ampliar la red no resolverá por sí solo el problema. La movilidad exige unidades suficientes, frecuencias adecuadas, estaciones seguras, mantenimiento constante y conexiones eficientes con otros sistemas de transporte. También requiere tarifas accesibles y condiciones dignas para quienes utilizan diariamente estos servicios. De poco sirve inaugurar una nueva ruta si los pasajeros deben enfrentar largas filas, recorridos saturados o traslados complicados para llegar a su destino.

La verdad es que el transporte público exhibe una desigualdad que pocas veces se reconoce en toda su dimensión. Quien dispone de automóvil puede encontrar alternativas; quien depende de un autobús o del Mexibús tiene que ajustar su jornada a las deficiencias del sistema.

Cada minuto perdido representa tiempo que se resta al descanso, a la convivencia familiar y, en muchos casos, a la posibilidad de mejorar las condiciones de vida.

Por ello, las autoridades estatales deben acompañar el anuncio con mecanismos concretos de rendición de cuentas. Es necesario publicar un calendario detallado de construcción y puesta en operación, así como informar cuánto costará cada línea, qué población beneficiará y cuáles serán sus metas de cobertura y servicio.

También deben difundirse reportes periódicos sobre el avance de las obras, el ejercicio presupuestal y el cumplimiento de los plazos. Una vez que las líneas comiencen a operar, será indispensable evaluar sus resultados mediante indicadores públicos, como tiempos promedio de traslado, número de pasajeros atendidos, frecuencia de las unidades, niveles de saturación y calidad de las conexiones con otros sistemas de transporte.

La ciudadanía también debe contar con canales accesibles para reportar fallas, retrasos, inseguridad o deficiencias en el servicio, y las autoridades tendrían que responder públicamente a esas denuncias. Solo así la planeación dejará de ser una promesa general y se convertirá en un compromiso verificable.

El Estado de México necesita una política de movilidad que deje de medir sus avances exclusivamente en kilómetros anunciados o proyectos presentados. La infraestructura importa, sí, pero su verdadero valor se demuestra cuando facilita la vida de la gente.

Porque el desafío no consiste únicamente en construir más líneas de Mexibús, sino en conseguir que millones de mexiquenses dejen de perder horas de su vida para llegar a su destino. La movilidad no puede seguir siendo una promesa de gobierno: debe convertirse, de una vez por todas, en un derecho que se ejerza todos los días.

La última trinchera

Terminaron los informes regionales de la gobernadora Delfina Gómez por su tercer año de gobierno y se espera que se hagan, por fin, los tan esperados cambios en el gabinete.

Por lo pronto, viene la Glosa del Informe, en la que no participarán todos los secretarios, ni siquiera los que se esperaría que den cuentas.

Entre tanto, Morena ya emitió convocatoria en el Estado de México y todo estará muy revuelto en estos días.

Síguenos en nuestras redes sociales:

Instagram: , Facebook: y X:

Google News

TEMAS RELACIONADOS