Recientemente fue publicado el Plan Rector de Desarrollo Institucional 2025-2029 (PRDI), liderado por la Dra. Patricia Zarza. Es un documento de 450 páginas. Debo compartir algunas reflexiones.
Al tratarse de una Universidad Pública Estatal (UPE), debe recordarse que desde los años setenta y principios de los 80 del siglo pasado, ampliamos hacia el posgrado. El primer capítulo del PRDI ofrece una panorámica de la Educación Media Superior y Superior en los ámbitos estatal, nacional e internacional.
El segundo muestra la posición de la UAEMéx. Los reconocimientos no siempre armonizan con posturas que cuestionan los sistemas de evaluación predominantes. Conviene reconocer que ninguna autoridad—en ningún nivel— es indiferente a la visibilidad institucional, ni a los rankings. No es una aspiración individual, sino de una dinámica estructural del sistema [capitalista] de educación.
En la tercera parte del PRDI coincido en la aspiración de que seamos reconocidos por nuestra excelencia académica y aportaciones desde la investigación. Lo hemos hecho durante décadas, de cara a un mundo científico y cultural, tanto en el ámbito de la ciencia financiada por grandes consorcios editoriales como en el de la ciencia abierta. El entorno global funciona bajo parámetros comparativos y evaluativos que, nos gusten o no, estructuran la legitimidad institucional.
En este punto emerge una tensión: ¿cómo articular una postura crítica frente a ciertos modelos de evaluación sin renunciar, al mismo tiempo, a los mecanismos que garantizan reconocimiento y financiamiento? Instrumentos como la evaluación docente por estudiantes, el Perfil Deseable del PRODEP, la obtención de grados académicos, la productividad científico-cultural, la pertenencia al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) o la indexación en bases de datos especializadas forman parte del ecosistema que hoy regula la vida universitaria. Descalificarlos en bloque no resuelve el dilema; más bien exige pensar alternativas viables y reconocidas más allá del ámbito local.
En la cuarta sección del PRDI: "Pilares y proyectos para la transformación universitaria", se delinean seis ejes que dialogan con las demandas sociales y con el momento histórico que vivimos. Allí se encuentra una oportunidad para fortalecer la función de la investigación, asegurar su financiamiento y consolidar equipos capaces de incidir en el desarrollo regional, nacional e internacional.
Si aspiramos a fortalecer a la UAEMéx, debemos asumir con madurez las reglas del entorno académico nacional e internacional, al tiempo que trabajamos por mejorarlas desde dentro.
Es decir, transformar no significa negar el contexto ni descalificarlo en bloque, sino comprenderlo, posicionarnos con inteligencia y actuar con visión estratégica de largo plazo. La universidad se fortalece cuando combina crítica y responsabilidad, autonomía y competitividad académica.
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Si aspiramos a fortalecer a la UAEMéx, debemos asumir con madurez las reglas del entorno académico nacional e internacional, al tiempo que trabajamos por mejorarlas desde dentro.

