La exclusión de vecinos de Teoloyucan en las mesas de trabajo del Tren México–Querétaro no sólo erosiona la confianza en el proyecto, sino que contradice el principio básico de planeación participativa en obras de alto impacto. Ignorar a un colectivo organizado, con propuestas técnicas viables sobre movilidad y mitigación, abre la puerta a decisiones unilaterales que podrían agravar problemas urbanos ya existentes. La opacidad en torno a cruces, cierres viales y soluciones alternas alimenta la percepción de improvisación más que de estrategia. Si el proyecto aspira a ser un motor de desarrollo, debe incorporar el conocimiento local como insumo, no como obstáculo. De lo contrario, el costo social y político de la obra podría ser tan alto como su inversión.
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha colocado la prevención de inundaciones como un eje prioritario, y obras como el Túnel Churubusco-Xochiaca reflejan una intención clara de atender rezagos históricos en el oriente mexiquense. No obstante, más allá del impulso político, el desafío está en asegurar que estos proyectos se traduzcan en soluciones efectivas y sostenibles para las comunidades. La coordinación con el gobierno estatal y municipal es un paso necesario, pero insuficiente si no va acompañada de transparencia y seguimiento puntual. La experiencia ha demostrado que la infraestructura, sin mantenimiento y planeación integral, pierde rápidamente su impacto. En ese sentido, el verdadero éxito no será la obra en sí, sino su capacidad de reducir de forma permanente los riesgos para la población.
La presencia de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez en los relevos de mando militar subraya la centralidad de las Fuerzas Armadas en la estrategia de seguridad del Estado de México. Si bien la coordinación institucional es clave ante un contexto complejo, también plantea el desafío de equilibrar el papel castrense con el fortalecimiento de las policías civiles. Los nuevos mandos llegan con perfiles sólidos, pero su eficacia dependerá de la articulación con autoridades locales y de resultados concretos en la reducción de la violencia. La Mesa de Paz se mantiene como un espacio relevante, aunque su impacto debe medirse más allá de la formalidad de sus sesiones. En un entorno donde la seguridad es demanda prioritaria, la ciudadanía espera menos ceremonias y más resultados tangibles.
Síguenos en nuestras redes sociales:
Instagram: @eluniversaledomex, Facebook: El Universal Edomex y X: @Univ_Edomex