Para buena parte de las familias mexicanas tradicionales, contar con una casa propia es tener la posibilidad de un espacio digno para desarrollarse plenamente de forma individual, o bien, al constituir una familia.
En nuestro país, a mediados de 2024, se tenía estimado que existían 38.8 millones de hogares, lo que representa un crecimiento de 3.4 por ciento respecto a los datos de 2022. Con base a los registros arrojados por la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) de 2024, estos hogares albergan a más de 130 millones de personas, con un promedio de 3.4 integrantes por hogar. Un dato que resalta dentro de esta encuesta es que alrededor del 30 por ciento de los hogares mexicanos son dirigidos por mujeres.
Sin embargo, pese a que las estadísticas pudieran indicar que las y los mexicanos tenemos garantizado el acceso a la vivienda, la realidad dista mucho de ello pues el gobierno federal tiene registrado un déficit habitacional en México de más de 9 millones de viviendas.
Mientras que una cuarta parte de la población total del país enfrenta algún tipo de riesgo en su habitabilidad, como deslave, o hacinamiento. Finalmente, se pudo identificar que las áreas rurales concentran el 45 por ciento de las viviendas en rezago, las urbanas un 37.5 por ciento y las zonas en transición el 17 por ciento.
Estos últimos datos nos indican la falta de planeación en la construcción de viviendas en zonas adecuadas para su desarrollo y que cuenten con los servicios básicos para el desarrollo de las familias. Asimismo, se han identificado problemáticas de la población para acceder a un hogar acorde a sus necesidades.
En 2021, Hábitat para la Humanidad, centro de estudios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), informó que en México 14 millones de familias que carecían de los medios económicos necesarios para comprar o construir una casa debido a que los ingresos de 60.6 millones de connacionales eran inferiores a la línea de bienestar.
De acuerdo con especialistas del sector inmobiliario, el adquirir una casa en México en 2026 implica utilizar opciones como el INFONAVIT, FOVISSSTE o créditos bancarios, con un precio promedio nacional de 1.86 millones de pesos (requiriendo ingresos mensuales de al menos 32 mil 140 pesos para cubrir el crédito.
Esto último da como resultado que la construcción de vivienda en México no avance al ritmo necesario para cubrir las nuevas necesidades habitacionales ni para reducir el rezago acumulado, pues durante 2025 se edificaron alrededor de 130 mil viviendas, cuando existe una demanda cercana a las 300 mil unidades cada año.
En la actualidad para atender las problemáticas relacionadas con la vivienda, es necesario medir el déficit habitacional existente, formular e implementar políticas públicas para promover el desarrollo de la vivienda pública, privada y social, así como erradicar la informalidad urbana.
Además de representar un refugio físico contra las inclemencias de la naturaleza, En la actualidad para atender las problemáticas relacionadas con la vivienda, es necesario medir el déficit habitacional existente y mejora la calidad de vida.
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En la actualidad para atender las problemáticas relacionadas con la vivienda, es necesario medir el déficit habitacional existente.

