Una maquinita tragamonedas en una tienda, una papelería o una farmacia parecía algo normal, parte del negocio. Un juego ilegal tolerado durante años, una manera de obtener dinero extra o de entretener a quienes pasaban el tiempo. La Operación "Dos de Bastos" demuestra que no es así, que va más allá de lo imaginable.
El aseguramiento de 3 mil 374 máquinas tragamonedas en 84 municipios del Estado de México se convierte en uno de los golpes más importantes contra las estructuras financieras del crimen organizado en los últimos años. No sólo por los casi 60 millones de pesos que las autoridades dejaron fuera de circulación entre equipos y dinero asegurado, sino porque la investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, apoyada por la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, exhibe algo realmente preocupante, y es el hecho de que las "maquinitas" son utilizadas para enganchar y reclutar menores, jóvenes, para las organizaciones criminales.
Lo más delicado de las investigaciones no es que las máquinas generarán ganancias extras, aunque sean ilícitas. Es claro. De acuerdo con las indagatorias, detrás de las máquinas de lo que parecía un inocente juego, existe un mecanismo diseñado para captar personas vulnerables, generarles adicción al juego y, luego, llevarlas a los grupos criminales para sus actividades.
Es algo verdaderamente preocupante. Los padres deben estar muy atentos después de lo que se ha revelado con este operativo. Primero los hacen caer en un tema de ludopatía; después llegan quienes financian el juego cuando el menor ya no tiene dinero. Más adelante vienen las deudas y la exigencia de pagar con actividades para la delincuencia a través del narcomenudeo, el halconeo o los robos y asaltos. En casos extremos, quienes pierden su dinero son atrapados con préstamos "gota a gota", otra forma de control criminal.
Lo escalofriante es que las posibles víctimas son infantes y adolescentes. Las máquinas están cerca de escuelas y centros de convivencia, lo que no es una casualidad. Tampoco lo es que se instalan en locales exclusivos o incluso dentro de plazas comerciales. La estrategia consiste en normalizar su presencia para no llamar la atención y al final se logró que fuera algo normal.
La coordinación entre la Fiscalía mexiquense, la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y el Poder Judicial permitió ejecutar 234 órdenes de cateo en tiempo récord y retirar miles de aparatos que, según las indagatorias dadas a conocer por las autoridades, formaban parte de la estructura financiera de diversos grupos delictivos. El combate contra la inseguridad, todo indica, no sólo apunta a los sicarios o distribuidores de droga, también a la firma de reclutamiento y financiamiento criminal.
Retirar las máquinas es urgente, pero seguramente faltan miles más. Impedir que vuelvan a instalarse representará una labor titánica y ahí es donde entra la labor de autoridades municipales, comerciantes y la propia sociedad, quien debe estar pendiente de los menores. Una "maquinita de juego", algo que parecería inofensivo se convirtió en un asunto de gran riesgo, de peligro, más allá de la adicción al juego. Poner atención a nuestras niñas, niños y jóvenes, es indispensable.
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