A casi un año de haber tomado protesta como presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI, la senadora Cristina Ruiz Sandoval ha demostrado que el liderazgo no se hereda por decreto, sino que se forja en la adversidad. En un escenario inédito, con el Estado de México bajo un gobierno de siglas ajenas y sin la figura de un gobernador priista que dicte la línea, Ruiz Sandoval ha logrado lo que muchos creían imposible: devolverle la brújula política a un partido que parecía huérfano de rumbo.
Oposición con agenda y carácter propio
Su gestión ha sido un ejercicio de política combativa. Mientras los detractores apuestan por el olvido, la dirigencia de Cristina Ruiz ha marcado la pauta en la agenda mediática, no sólo como una oposición reactiva, sino como una voz propositiva que confronta las fallas del oficialismo. No ha sido una tarea sencilla; ha implicado sacudir las estructuras, renovar los comités municipales y recordarle a la militancia que el orgullo tricolor reside en su base seccional y no en los privilegios del pasado.
El PRI mexiquense, bajo su mando, ha dejado de ser un espectador para convertirse en el arquitecto de su propia supervivencia. Con la mirada puesta en 2027, la senadora ha sido clara: el partido se reconfigura para volver a ser una opción real de gobierno. Su estrategia no se basa en la nostalgia, sino en la unidad inquebrantable y el despliegue territorial permanente.
Reorganización interna y ruta al 2027
Los vientos de cambio han soplado fuerte, pero la estructura ha resistido gracias a una conducción que entiende que ser oposición es, ante todo, una oportunidad para reinventarse. Al cumplirse este primer ciclo de su dirigencia, queda claro que el PRI no está en retirada; está en pie de lucha. Con Cristina Ruiz al frente, el priismo del Estado de México ha recuperado su carácter combativo y está listo para tratar de demostrar que, pese a quien le pese (sobre todo en lo interno), el camino al 2027 pasa obligatoriamente por sus filas. La hoja de ruta está marcada, y el destino respira certeza para el priismo que no se aleja.
Cristina Ruiz Sandoval ha asumido un rol estratégico en la reestructuración del partido de cara a los comicios de 2027, con la elección y renovación de las dirigencias en los 125 Comités Municipales para el periodo 2025-2028, buscando una base militante más inclusiva y unida.
Territorio, estructura y ánimo de las bases
En la estrategia territorial ha enfatizado que la fortaleza del tricolor para el próximo año radicará en el trabajo de la estructura seccional y la presencia permanente en las calles para recuperar distritos y municipios.
Su gestión se ha caracterizado por elevar el ánimo de las bases mexiquenses, bajo una dirigencia que prioriza el diálogo y el consenso. Ruiz Sandoval se perfila como la pieza operativa fundamental para intentar recuperar el terreno perdido por el priismo en su bastión histórico durante las próximas elecciones intermedias. El tiempo dirá la última palabra.
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