El primero de Julio de 2022, fui designada como consejera presidenta del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM). Asumir este cargo significa más que el inicio de una etapa profesional, pues representa, además, una de las mayores responsabilidades que me han sido confiada como ciudadana.
Quienes nos hemos dedicado a la ciencia política dimos por sentada, desde las transiciones de los años ochenta y noventa, la consolidación de democracias basadas en pesos y contrapesos. Hoy, varias de esas democracias muestran un panorama distinto. Algunas, incluso, atraviesan procesos de erosión democrática. Es por esto que mi paso por el Instituto no se limita al de una servidora pública más, sino como una ciudadana convencida de que desde nuestros espacios podemos fortalecer la democracia.
A lo largo de estos últimos cuatro años al frente del IEEM, he tenido el privilegio de encabezar la organización de tres procesos electorales. Cada uno representó retos distintos y exigió la capacidad técnica, la imparcialidad y el profesionalismo que distinguen al Instituto. Asimismo, impulsamos acciones afirmativas para ampliar la inclusión de grupos históricamente subrepresentados y desarrollamos mecanismos, tales como el Voto Anticipado para Personas en Prisión Preventiva durante la elección de la Gubernatura; medida que representó un avance en los derechos político-electorales.
Ninguno de estos logros habría sido posible sin el trabajo de quienes integran el Instituto. La fortaleza del IEEM descansa en el profesionalismo y dedicación de las personas servidoras públicas electorales de este Instituto. Desde las consejerías electorales, las titularidades, el personal adscrito a diferentes áreas, hasta la ciudadanía que participa como Capacitadora Asistente Electoral y Supervisora Electoral. Todas y todos hacen posible que cada voto y elección se rija bajo los principios de legalidad, imparcialidad y certeza que exige nuestra democracia.
Las instituciones democráticas también se fortalecen cuando las decisiones que las sostienen son transparentes y abiertas al escrutinio ciudadano. Hace unos días, el Consejo General designó a Jackeline Gabriela Álvarez Avilés, como titular de la Dirección de Partidos Políticos, y a Jesús Filiberto Trinidad Pérez, como titular de la Unidad de Comunicación Social del Instituto.
Estas designaciones fueron resultado de un procedimiento en el que participaron las consejerías electorales mediante la revisión de expedientes, la verificación del cumplimiento de requisitos legales y la realización de entrevistas que permitieron valorar la experiencia, los conocimientos y el criterio institucional de las personas aspirantes. Más allá de los nombramientos, el procedimiento refleja una convicción en común: las instituciones generan confianza cuando sus decisiones se sustentan en reglas claras, apertura y mérito.
Cuando las democracias enfrentan desafíos cada vez más complejos, conviene recordar que su fortaleza no depende únicamente de las normas jurídicas. Esta forma de gobierno se sostiene, también, por la calidad de quienes integran las instituciones y por la convicción con que ejercen sus funciones. La confianza ciudadana se construye mediante decisiones imparciales, trabajo profesional y un compromiso permanente con los principios democráticos.
A cuatro años de haber asumido esta responsabilidad, reafirmó el compromiso con el que inicié este encargo. La democracia no se preserva por inercia ni permanece inmune al paso del tiempo. Requiere de instituciones sólidas, personas servidoras públicas comprometidas y una ciudadanía dispuesta a participar y defender sus derechos. Desde el IEEM continuaremos trabajando con esa convicción. Fortalecer la democracia no constituye únicamente una obligación constitucional, representa una responsabilidad compartida con las generaciones pasadas, presentes y futuras.
Síguenos en nuestras redes sociales:
Instagram: @eluniversaledomex, Facebook: El Universal Edomex y X: @Univ_Edomex